Entrevista en el Diario el Debate

jul

12
2009

Mercuri Walter Raul
Entrevistas, Notas en los medios
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Fecha 2007-02-25
Tema Actualidad Local

EL MAESTRO SHIFU WALTER MERCURI EXPLICó QUE PRACTICAR KUNG-FU O TAI-CHI MEJORAN LA SALUD Y EL ESPíRITU
“Las artes marciales chinas se centran en el hombre real”
Las artes marciales chinas siempre estuvieron lejanas a la idea de entrenar para agredir. En realidad, se centran en la necesidad de disciplinar el cuerpo en la búsqueda de una salud mejor. El maestro Mercuri explicó cómo esto es posible gracias a la Armonía Oriental.

El shifu Walter Mercuri conoce las artes marciales desde el año 1974. A partir de esa época estudió el Kung-Fu y sus correspondientes disciplinas.
El maestro Mercuri viajó en varias ocasiones a China en donde pudo tomar contacto con diversos maestros y con quienes pudo aprender nuevos estilos y profundizar sus estudios sobre filosofía china.
Actualmente, Mercuri brinda clases en función de su aprendizaje sobre las artes milenarias chinas, cuyo fin es mejorar la forma de vida del hombre.
Explicó cómo fue su primer contacto con el Kung-Fu. Recordó que estaba trabajando en una carpintería a los 14 años cuando desde Mar del Plata llegó un familiar de su patrón de aquel entonces.

Tablas rotas
“Allí comienzo a ver sus ejercicios y cómo rompía tablas. En aquel momento, la única actividad que realizaba era jugar al fútbol”.
Mercuri agregó: “Me interesé en el tema y comencé a estudiar con esta persona. Empecé a profundizar en su filosofía, la defensa, el ataque y sobre todo la disciplina.
“Todo esto me agradó mucho, en especial, este punto: el de la disciplina. También la filosofía que enseña cómo ver el mundo y cómo enfrentar las cosas”, expresó.
En 1986 se realizaron las segundas jornadas de artes marciales en la Argentina. Allí estuvieron presentes los doce maestros de Argentina, y, entre ellos, se encontraba uno de Kung-Fu.
Sobre esto Mercuri dijo: “En esa oportunidad pude conocer lo que significaba el Kung-Fu tradicional.
“Se trataba de algo superior a todo lo que estaba haciendo hasta el momento. Lo mío era físico y combativo.
“Era bueno para la defensa personal, excelente para los torneos pero pude ver que había algo más.
“Pedí permiso a mi maestro en ese momento para pasar a una escuela más tradicional”, añadió.
Luego de obtener la autorización correspondiente, pasó a practicar con el maestro Claudio Di Renzo, quien lo tomó como discípulo en el año 1987. En ese momento, Mercuri ya tenía más de 120 alumnos.
“Di Renzo es el maestro número uno en la Argentina y fue campeón mundial en China en 1996.
“El Kung-Fu o Wu-Shu es para defenderse no es para pelear.
“Ya que Wu-Shu en chino significa parar el sable o la lanza.
“Así, el Kung- Fu chino siempre fue para detener la guerra, no para hacerla. Se aprende este arte marcial para no pelear y evitar en todo momento un posible conflicto.
“Una vez que se comprende la filosofía del ying y el yang, se comprende que el Kung-Fu fue desarrollado para otra cosa”, subrayó Mercuri.

Un sentido agresivo
Se debe mencionar que éste se transmitía con un sentido agresivo porque los primeros maestros que llegaron venían de la guerra, por lo que utilizaron este arte como un modo de sobrevivir.
“Muchos maestros que combatieron en Vietnam, vivieron de una determinada manera que necesitaban de esta forma de Kung-Fu”, explicó el maestro Mercuri.
Con respecto a lo que se ve en las películas, mencionó: “Lo que se ve en televisión siempre se exagera o se distorsiona. La gente cree que es la verdad pero lo que podemos ver en una película es a un atleta del Whu-Shu.
“Los chinos se especializan en esto desde los cuatro años de edad. Ellos se convierten en gimnastas deportivos dignos de participar en las olimpíadas”, sostuvo.
“Pero ellos realizan una parte de Kung-Fu que está vinculada a la destreza. El Whu-Shu es un arte que actualmente China  difunde con un sentido más deportivo. Y que sólo se apunta a un sector.
“Se pueden mencionar a artistas marciales como Jet-Li, que de cientos de practicantes sólo uno llegó al estrellato”, recordó.

Entrenamiento
Con respecto a la idea de competencia, Mercuri aclaró que si se entrenan chicos para un torneo, se debe partir de que no todos pueden competir; por eso una escuela tradicional enseña de una forma totalmente diferente.
“Primero, está el hombre real y luego el hombre ideal”, recalcó.
El maestro explicó que muchos ven al hombre ideal que puede volar dos metros, patear y defenderse contra seis personas.
“Esto podría ser posible -prosiguió- si un ser humano se transforma en alguien que se entrena durante todo el día persiguiendo este fin, pero no siempre es así, ya que en una escuela de Kung-Fu, primero se trata al hombre real.
“Es decir, se debe determinar cómo llega la persona, la edad que tiene, su peso, así como la enfermedad que pueda padecer.
“El Kung-Fu puede darle la respuesta que necesita. Obtendrá las herramientas para que salga de ese problema.
“Esto es posible tanto en Tai-Chi como en Kung-Fu. La única competencia es contra uno mismo, el objetivo es vencerse a uno mismo.
“Se trata de un arte para lo cual es necesario aprender una disciplina junto con hábitos nuevos.
“El concepto es superarse y elevarse como persona pero esto sólo se mantiene en la escuela de Kung-Fu tradicional”, manifestó.

Gimnasia terapéutica
En este momento, se pueden ver artes internas entre las que, dentro del aspecto de la armonía oriental, se puede encontrar a la gimnasia china terapéutica para la salud.
Muchos profesionales envían a sus pacientes para que realicen una actividad con la que una persona pueda liberarse del estrés, depresión, angustia o euforia.
“A través de esta práctica, el individuo cambia y se estabiliza. No se necesita tomar medicamentos para calmarse sino la respiración, la relajación, la concentración, la práctica y hacer ejercicios para la salud, hace que nuestra propia energía se estimule”, dijo el shifu.
Algunos estudios sobre qué es lo que sucede con la práctica del Tai-Chi, determinaron que los ancianos que la realizan se caen menos, porque adquieren más fuerza en las piernas. Además adquieren más control sobre sus funciones corporales y pueden dormir mejor. También se combate el estrés y la ansiedad  pero, por sobre todo, se prolonga la vida.
Tanto Tai-Chi como Kung-Fu, cuando se lo practican, se renueva y se libera energía.
Cuando se estudia le medicina china, se entiende cuál es la importancia de respirar correctamente por la nariz.
Mercuri refirió: “Por ejemplo, se siente calor en las manos lo que permite hacer masajes de Chi-Kung.
Todos los miércoles se brindan clases para los abuelos por parte de la Escuela de Artes Chinas que depende de  la Dirección de Cultura.
Ellos reciben una clase para la salud de Tai-Chi, Chi Kung y auto masajes para mejorar las articulaciones,  las posturas y estar relajados.
En cuanto a los chicos, aprenden una parte importante de la educación que se centra en el respeto y la humildad.
“Además, se integra a los jóvenes en la sociedad.
“Los chicos del CEF 801 practican acá; de comedores, del Hogar Evita, de la Casa del Adolescente, becados por la Municipalidad, que vienen a sentirse bien y a quitarse las preocupaciones”, concluyó Mercuri.


El maestro Walter Mercuri junto a la imagen de Confucio, el padre de la filosofía china.


Jóvenes y adultos pueden practicar y mejorar su salud.


“El Kung-Fu se centra en el hombre real para llegar al ideal”, dijo el shifu Walter Mercuri.



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